miércoles, 8 de julio de 2015

Alicia Alonso y el Ballet Nacional de Cuba celebran el aniversario 500 de Santiago de Cuba

Obra Grand pas de Quatre presentada en la Gala especial por el aniversario 65 Ballet Nacional de Cuba (BNC), realizada en  la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, en La Habana, el 26 de diciembre de 2013.  AIN FOTO/Roberto MOREJÓN RODRÍGUEZ
Obra Grand pas de Quatre presentada en la Gala especial por el aniversario 65 Ballet Nacional de Cuba (BNC). Foto: AIN.
Alicia Alonso y el Ballet Nacional de Cuba se unen a los festejos por los 500 años de la fundación de la villa de Santiago de Cuba  con presentaciones en la escena del Teatro Heredia de la pieza Giselle, el sábado 18, a las 8:30 pm. y el domingo 19 de julio, a las 5:00 pm, (Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot. Libreto: Théophile Gautier, Vernoy de Saint-Georges y Jean Coralli, inspirado en una leyenda popular germánica recogida por Heinrich Heine. Música: Adolphe Adam. Diseños: Salvador Fernández), obra que ubicó a la compañía cubana en lugares cimeros del mundo de la danza.
Los roles protagonistas de las funciones serán asumidos por Anette Delgado y Sadaise Arencibia como Giselle, Dani Hernández y Alfredo Ibáñez en el papel de Albrecht, Estheysis Menéndez y Dayesi Torriente serán Myrtha, reina de las Wilis, y en el Hilarion se podrá ver a Ernesto Díaz, secundados por solistas y el cuerpo de baile de la compañía.
La versión coreográfica y la interpretación personal del ballet Giselle, por Alicia Alonso, recibieron en 1966 el Grand Prix de la Ville de Paris; y en 1972, fue incorporada esa misma versión a la Ópera de París.
El estreno mundial del ballet Giselle se efectuó el 28 de junio de 1841, en la Opera de París, con Carlotta Grisi en el papel de Giselle, Lucien Petipa en el de Albrecht, Adèle Dumilâtre en el de Myrtha. La escenografía fue diseñada por Pierre Ciceri, los trajes por Paul Lormier.
Otras acciones que llevará a cabo el Ballet Nacional de Cuba para festejar los 500 años de la Ciudad Héroe, serán las proyecciones de los filmes: Alicia Alonso. Órbita de una leyenda, de José Ramón Neyra, y Tres mitos para una noche (Alicia Alonso, Rudolf Nureyev y Victoria de los Angeles), de Ioshinobu Navarro. Textos de Pedro Simón. Realizados por el Museo Nacional de la Danza.
(Departamento de Prensa Ballet Nacional de Cuba)

Johnny Ventura cumplirá “un viejo sueño” en La Habana

Ventura, a la izquierda, junto a Elaín Morales. Foto: EFE.
Ventura, a la izquierda, junto a Elaín Morales. Foto: EFE.
El merenguero dominicano Johnny Ventura llegó por primera vez a La Habana para cumplir “un sueño que tengo desde pequeño”, afirmó hoy a la prensa.
Conocido como “El Caballo Mayor”, Ventura ya ofreció un primer concierto el último sábado en Santiago de Cuba, donde causó furor entre los habitantes de esa ciudad oriental, considerada la más caribeña de las capitales cubanas.
“Cuando era un niño Cuba vivía en Santo Domingo, se escuchaban las emisoras de radio cubanas más que las dominicanas y siempre quise venir aquí”, aseguró el músico, que compartirá escenario con los cantautores cubanos Elaín Morales y Tony Ávila en dos conciertos los días 10 y 11 en el teatro habanero “Karl Marx”.
Durante un receso en los ensayos en la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), la mayor de la isla; el intérprete confesó que lo marcó la influencia de figuras de la música cubana como Benny Moré, Barbarito Diez, y la orquesta Sonora Matancera, con la que se dio a conocer Celia Cruz.
“El Benny es mi ídolo, si yo soy artista él es el responsable”, insistió Johnny, quien anunció que ya comenzó a ponerle voz a los arreglos de su más reciente álbum, el primero de los 105 en su discografía que será grabado con músicos de la isla.
Bajo el sello discográfico J & N Records y con la producción musical del cubano Edesio Alejandro, el fonograma incluirá sones y otros géneros tradicionales y tendrá temas originales del propio Ventura junto a cuatro canciones de Tony Ávila, una de las voces más interesantes del panorama de la llamada “novísima trova”.
“Yo me imaginaba que esto iba a ser una experiencia trascendental en mi vida, lo que nunca pensé fue que me recibieran así como lo han hecho”, comentó el merenguero, quien será distinguido durante su estancia en La Habana por la oficial Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y la Egrem.
“Estoy muy feliz que Johnny haya venido, y es un regalo que lo haya hecho en este momento histórico en el que está viviendo Cuba”, advirtió Elaín, perteneciente a la nueva generación de exponentes del estilo tropical de la isla y responsable de esta visita.
En un evento sin precedentes en la historia reciente de la escena cultural cubana, el primero de los espectáculos de Johnny coincidirá con la presentación del disco La vuelta al mundo, de los cubanos Alexander Abreu y Havana D Primera, que contará con la presencia del popular salsero nicaragüense Luis Enrique.
Entre las figuras de primera línea que han llegado a Cuba por primera vez en los dos últimos años se encuentran la también dominicana Maridalia Hernández, quien acompañó a Ventura en Santiago; la mexicana Lila Downs, la peruana Susana Baca, y el salvadoreño Álvaro Torres.
(Con información de EFE)

lunes, 6 de julio de 2015

Zapatero a tus zapatos

  Por: Graziella Pogolotti
De generación en generación se ha transmitido la célebre anécdota del gran artista. Miguel Ángel desestimaba el criterio de los pontífices que intentaban supervisar sus trabajos en la Capilla Sixtina. Era un hombre del Renacimiento. Dominaba los secretos de la escultura, de la pintura, de la arquitectura y se aventuraba en el terreno de la poesía. Pero, al tropezar con dificultades a la hora de pintar un zapato, acudió a la ayuda de un hombre de oficio. Envalentonado por haber ayudado a encontrar la solución del problema, el artesano se atrevió a opinar sobre otros aspectos de la obra, a lo que Buonarotti respondió remitiéndolo al dominio de sus conocimientos específicos.
Mi lectura particular del incidente difiere de la tradicional moraleja que reduce a cada cual al campo delimitado de su saber técnico. Me llama la atención, por lo contrario, la modestia del gran hombre que no tenía a menos acudir al criterio de otros ante una dificultad interpuesta en su camino. Mi interpretación parece más coherente con el contexto epocal del humanismo en su ambición integradora de prácticas y saberes diversos. En dirección opuesta, el mundo se inclina peligrosamente a la compartimentación de los saberes.
Estas tendencias se expanden desde los centros de poder en detrimento de un pensamiento que vincule estrategias de desarrollo y la cosmovisión indispensable para entender la realidad, delinear proyecciones futuras, establecer la interrelación entre los factores que intervienen en la vida de la sociedad. Las áreas del conocimiento se especializan por necesidad y, a la vez se entrecruzan. Las lecciones de la práctica no son desdeñables, pero su aplicación exige un referente conceptual.
La parcelación de los saberes y la delimitación de los espacios correspondientes puede ocurrir también a resultas de hábitos contraídos a través del tiempo. En más de una oportunidad, el compañero Fidel llamó la atención acerca de las consecuencias de ese proceder en el empleo eficaz de los recursos materiales y humanos. Observó críticamente la tendencia al atrincheramiento en cotos cercados. La mirada vigilante debe estar atenta al cerco burocrático en una rutina resistente a la indispensable problematización de la realidad, así como al empleo desprejuiciado de las herramientas de la investigación científica.
La sociedad, gran receptáculo, ajiaco en permanente ebullición que asimila y modela los numerosos afluentes que vierten en ella —la economía, la industria, la agricultura, el pequeño y gran comercio, la educación y la cultura— constituye el lugar donde esas fuerzas interactúan, se conjugan y cobran sentido. Es el principio y el fin de todo intento transformador, donde se conserva la memoria, se construyen los imaginarios colectivos y se forjan las mentalidades. Es el ámbito inquietante y creador de las contradicciones, agudizadas en tiempos de cambio.
En 50 años, la sociedad cubana ha modificado su rostro. Recuerdo algunos trabajos publicados durante la Cuba neocolonial por el historiador Oscar Pino Santos. Las fotos mostraban a los niños campesinos raquíticos y desnutridos, invadidos por lombrices que se escapaban por sus narices, los desahuciados de las tierras de labranza arrumbados al borde de las carreteras. Los sectores privilegiados de entonces abandonaron el país.
Muchos habaneros de hoy proceden de tierra adentro. Se hicieron técnicos, profesionales, oficiales de las Fuerzas Armadas. Hubo una rápida dinámica social. La crisis económica abatió muchas expectativas. Aparecieron desigualdades inéditas hasta el día de ayer. Algunos valores sufrieron el embate de una filosofía del éxito a veces ingenua. Un economicismo vulgarizado produce sus efectos.
Y, sin embargo, de ese ajiaco en ebullición habrán de surgir las fuerzas decisivas para defender nuestras irrenunciables conquistas, garantía de una real soberanía, y avanzar hacia un socialismo sostenible. Necesitamos inversiones de capital para desarrollar la agricultura y la industria, para producir mercancías con alto valor agregado, para nivelar el saldo negativo entre importación y exportación, para consolidar una base económica que garantice un salario real satisfactorio.
Para actuar sobre una realidad movediza, hay que comenzar por entenderla y concertar un propósito común. Para entender, hay que diagnosticar a partir de la interdependencia de los factores económicos, culturales, sociales y educacionales, vale decir, los componentes objetivos y los procedentes de la poderosísima subjetividad. Tal y como sucede con la realidad, el pensamiento es integrador, nunca parcelado. Los saberes contemporáneos son muy extensos, inabordables en su totalidad. Pero, todos los caminos tienen su punto de intersección. Se encuentran en el replanteamiento de las interrogantes fundamentales, imbricadas a las coordenadas de cada época: dónde estamos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. De ahí el cómo proceder según las prioridades del momento, sin perder de vista la ruta elegida.
Por eso, la necesidad exige el diálogo entre el zapatero y el artista, entre el planificador y el arquitecto, entre el economista y el sociólogo en un planeta que se fue haciendo cada vez más interdependiente desde que, al decir de Carpentier, Colón redondeó la tierra, impulsó el capitalismo con las ricas materias primas del Nuevo Mundo y el trabajo esclavo. La lucha entre opresores y oprimidos se agudizó al interior de cada país y se proyectó a nivel internacional. Las manos del zapatero y el artista tienen que unirse en la salvaguarda y desarrollo de la nación cubana.

(Tomado de Juventud Rebelde)

viernes, 26 de junio de 2015

Viengsay Valdés recibe el Premio de Danza Lorna Burdsall

Viengsay Valdés Foto: Sergio Abel Reyes

La primera bailarina cubana Viengsay Valdés fue galardonada ayer con el Premio de Danza Lorna Burdsall.
Durante la entrega del máximo estímulo conferido por la sección de artes escénicas de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) a la destacada bailarina, Miguel Barnet afirmó: “Valdés es un producto de la escuela cubana de ballet y del Ballet Nacional de Cuba, al que ha representado y honrado en todas las latitudes del mundo”.
El presidente de la entidad cultural, Miguel Barnet, entregó el lauro a la destacada bailarina en uno de los salones del Ballet Nacional de Cuba, lugar donde trabaja casi a diario desde hace 20 años.
El también poeta y etnólogo dijo que el galardón honraba además a otros jóvenes artistas de la compañía y en especial a la prima ballerina assolutta Alicia Alonso, por su magisterio.
Mientras, Viengsay lo consideró un premio al esfuerzo, al trabajo diario, la dedicación y constancia con que asume su profesión.
La artista valorada como una de las figuras cimeras del ballet cubano en la actualidad interpretará los papeles principales de las coreografías Las sílfides, Celeste y Carmen, en las funciones del 26, 27 y 28 de junio, en el Teatro Nacional.
Según anunció la bailarina, el próximo 3 de julio presentará en el Cine Chaplin de esta capital un videoarte realizado junto al cineasta Alejandro Pérez, el pianista Frank Fernández y la coreógrafa Tania Vergara en homenaje a Alonso y con la participación especial de la legendaria maestra.
La joven ha sido artista invitada del Ballet de Washington, en Estados Unidos, el Ballet Concierto de Puerto Rico, el Joburg Ballet de Sudáfrica, el Bolshoi y el Mariinski, de Rusia, entre otras compañías.
El Premio de Danza concedido a Valdés honra la memoria de Lorna Burdsall (1928-2010), destacada bailarina y coreógrafa norteamericana radicada en Cuba en la década de 1950, y ganadora aquí del Premio Nacional de Danza 2008 y el Premio Nacional de Enseñanza Artística.
Burdsall tomó clases con tres imprescindibles de la danza moderna en su país: Martha Graham, Anthony Tudor y Merce Cunningham, además de estudiar en la Universidad George Washington y en la prestigiosa Julliard School de New York.
La bailarina, maestra y coreógrafa desplegó un trabajo notable en la promoción y creación de obras para el desarrollo danzario en América Latina y el Caribe.
Algunos cubanos distinguidos con este galardón son Tomás Morales, Cristy Domínguez, Clara Luz Rodríguez, Santiago Alfonso, Eduardo Rivero, Alberto Méndez, Luz María Collazo, Perla Rodríguez, Silvina Fabars, María Elena Llorente, Manolo Micler, Maricel Godoy, Lilliam Padrón y José Manuel Carreño, entre otros artistas.
(Con información de Prensa Latina)

viernes, 19 de junio de 2015

Nelson Denis y la guerra hasta la muerte contra todos los puertorriqueños

Portada.
Por José A. Delgado
NUEVA YORK. – Nelson Antonio Denis acababa de ser aceptado en la Universidad de Harvard.
Curioso al fin, se fue a la gigantesca biblioteca Widener de la universidad, que se precia de tener 57 millas de libros, en busca de información sobre el que destaca como el primer puertorriqueño en graduarse de la Escuela de Derecho de la prestigiosa institución universitaria estadounidense.
Para su sorpresa no encontró ninguna referencia a Pedro Albizu Campos.
Desde entonces Denis -quien llegó a Harvard con 18 años-, ha estado en busca de conocer y explorar su propia historia.
Nacido en Nueva York, hijo de una puertorriqueña y un cubano, Denis tuvo cuando era niño, con apenas ocho años, el primer choque con la guerra fría, justo en los momentos de la crisis de los misiles soviéticos en Cuba.
Eran las 3:00 de la mañana de un día de octubre de 1962 cuando agentes del FBI tocaron a la puerta del edificio 600 de la calle 161 en que vivía con su familia en Washington Heights. Arrestaron a su padre, un operador de elevador admirador de la revolución cubana, por supuesto espionaje político. Sin audiencia o juicio, Antonio Denis Jordán fue deportado a La Habana. Nunca más le volvió a ver.
Escritor, abogado y político, Denis hizo su bachillerato en Harvard, pero estudió derecho en la Universidad de Yale, donde coincidió, aunque ella llegó antes, con Sonia Sotomayor. Ha sido responsable de la junta editorial del diario La Prensa (1989 a 1991) y legislador estatal (1997 a 2000).
Denis, quien aún vive en el mismo barrio de Washington Heights de Manhattan en el que creció, acaba de publicar el libro “Guerra contra todos los puertorriqueños”, una mirada incisiva y fresca a los excesos de la política estadounidense durante la primera mitad del pasado siglo.
El título alude al nefasto grito de batalla del entonces jefe policial y exoficial de inteligencia militar, E. Francis Riggs, tras la Masacre de Río Piedras, en que la Policía dio muerte el 24 de marzo de 1935 a tres nacionalistas y un estudiante, cuando declaró que si Albizu Campos seguía su lucha por la independencia habría “guerra hasta la muerte contra todos los puertorriqueños”.
Con elocuente narrativa, Denis revive dolorosos sucesos:
-Las masacres de Río Piedras y Ponce.
-La inusitada ocasión en que Estados Unidos, en medio de una ley marcial, utilizó su Fuerza Aérea -la Guardia Nacional de Puerto Rico- para lanzar bombas en dos pueblos de la Isla, Utuado y Jayuya, con el objetivo de contener la Revolución Nacionalista de 1950.
“Ese es el único momento en la historia en que Estados Unidos ha bombardeado a sus propios ciudadanos”, resaltó.
-La ley de la mordaza adoptada por el gobernador Luis Muñoz Marín.

EL PRIMER GOBERNADOR CIVIL

Denis recuenta el irrespeto y la arrogancia bajo la cual Estados Unidos tomó muchas de sus decisiones en la primera mitad del siglo pasado, con atención a las andanzas del primer gobernador civil (1900-1901), Charles Herbert Allen, quien dejó el puesto un año después de haber sido designado con el propósito de acaparar la industria del azúcar a través de la American Sugar Refining Company, ahora Domino Sugar.
El libro revela un documento en el que el FBI le imputa a Muñoz Marín haber sido adicto al opio, destaca cómo Estados Unidos llegó a infiltrar el propio liderato del Partido Nacionalista y acentúa las denuncias, hechas desde la década de 1980 por el historiador Pedro Aponte Vázquez, sobre el posible uso de radiación contra Albizu Campos cuando estaba preso en La Princesa.
La publicación ha tenido una gran acogida.
Hay narraciones que han sorprendido a muchos, como los detalles sobre los movimientos y hasta los momentos de suspiro de Vidal Rodríguez defendiendo su barbería, sede de un arsenal de los nacionalistas, durante la revuelta del 30 de octubre de 1950.
También la alusión a que Albizu Campos recitó el poema “Puerto Rico, Puerto Pobre” de Pablo Neruda, en enero de 1934, cuando asumía el liderato de la huelga en la industria azucarera, un momento que considera clave para la determinación de las autoridades estadounidenses de enfrentarse a los nacionalistas. Denis atribuye la referencia al poema al discurso de Albizu Campos del 11 de enero de 1934, el cual sostiene que fue publicado íntegramente en El Imparcial.
Los rastros del poema colocan su publicación en libro a partir de 1960.
Denis sostiene que su narración se basa no solo en historias periodísticas, libros y las ‘carpetas’ del FBI, sino en múltiples entrevistas con nacionalistas que, productos de una era en que el hermetismo era la norma, le hablaron de forma confidencial y casi siempre anónima.
De esos relatos, sostuvo, salen las historias sobre el espía estadounidense Waller Booth y el uso de la base Ramey, previo a la revuelta nacionalista, como centro de torturas.
“Conocí por vez primera de la referencia de Albizu Campos al poema de Neruda por medio de un trabajador de la caña en Guayama que escuchó el discurso, y después se convirtió en nacionalista”, indicó Denis.
La entrevista con Denis tuvo lugar el pasado 1 de mayo, en un restaurante frente al edificio de apartamentos en que reside en la zona de Washington Heights.
El encuentro se extendió por dos horas. Pero, la conversación continuó días después. En julio hará un recorrido por ocho pueblos, organizado por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).
¿Por qué el libro?
-Cuando estaba en la Universidad de Harvard tomé un año libre para tratar de decidir lo que quería hacer con mi vida. Quería entender mi propia historia, saber de dónde vine. Como no tenía acceso a la historia de mi papá, fui a conocer la historia de la familia de mi madre (Sarah) en Caguas. Un familiar fue guardaespaldas de Albizu Campos y cadete de la República. Se llamaba Juan José Cuadrado. Él me presentó a otro nacionalista. En aquel momento era muy difícil documentar esos relatos, que entonces fueron más parte de mi historia familiar y personal.
¿Qué lo motiva entonces a escribir el libro?
-Las carpetas del FBI, tras la divulgación que hiciera en el año 2000 el director de entonces del FBI, Louis Freeh, a solicitud del congresista José Serrano. En esas carpetas se corroboró la forma en que la gente fue seguida, espiada, controlada políticamente. Carreras fueron arruinadas y familias divididas. No era una colección de información pasiva. Usaban esa información como instrumento de control político y social. Hubo gente que se tuvo que ir de la Isla, otros que desaparecieron. Me dije, ‘esto es una historia que se tiene que contar’.
¿Todo es historia o hay partes noveladas?
-Todo está basado en las investigaciones, entrevistas a nacionalistas, las carpetas y testimonios del Congreso, entre otras fuentes.
¿Es usted independentista?
-Lo que he querido es preservar y presentar datos que componen la historia de nuestras relaciones con Estados Unidos. He querido dejar que los datos hablen por sí mismos. Desde Nueva York no tengo derecho a imponer opiniones personales a la gente en la Isla, pero creo que la peor opción que tienen es la condición actual. Creo que está reconocido que es un status disfuncional, con una deuda de $73,000 millones y un problema al que Estados Unidos no se quiere enfrentar.
El hecho de que el Partido Independentista Puertorriqueño me haya invitado a Puerto Rico, sin embargo, y vaya a estar con ellos en ocho pueblos debe dar una buena indicación de lo que pienso sobre hacia dónde debe ir la Isla.
¿Para usted qué representa Pedro Albizu Campos?
-La conciencia de Puerto Rico. Puso las cuentas claras. Es una combinación de Nelson Mandela, José Martí y Simón Bolívar. Fue un tremendo intelectual, (primer) puertorriqueño en (graduarse) de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard, que dominó seis idiomas. Le mostró a los puertorriqueños el camino del sacrificio y la resistencia, al estar 25 de sus últimos 29 años en prisión. La historia demuestra que sacrificó su libertad, su vida y su familia por los principios que defendía. Y todo indica que fue sujeto a radiación por el gobierno de Estados Unidos, mientras estuvo en la cárcel La Princesa.
Hay una reunión que usted resalta, de la cual dice que se ha escrito antes, pero que el libro busca poner en perspectiva. Me refiero a la invitación que le hiciera el jefe de la Policía Riggs a Albizu Campos a almorzar en el club del Escambrón, el 18 de enero de 1934.
-Riggs era un personaje misterioso, que además de ser jefe de la Policía estaba en Puerto Rico para defender los intereses de su padre, presidente del poderoso Riggs National Bank, que ayudó a financiar varias dictaduras en Centroamérica y Suramérica. De hecho, el banco cierra después de que se determinó que lavaba dinero para el dictador Augusto Pinochet en Chile. Una vez Albizu Campos logró duplicar el salario de los trabajadores de la caña, Riggs le hace una oferta de $150,000 y convertirlo en el próximo líder del Senado, a cambio de que abandonara a los trabajadores de la industria de azúcar y el nacionalismo. Albizu Campos mantuvo que no estaba a la venta. Poco después se desata la violencia, a partir de la Masacre de Río Piedras, tiroteando incluso al que había sido tesorero del Partido Nacionalista, y Riggs dice que si los nacionalistas y Albizu Campos seguían organizando a los macheteros habría “guerra hasta la muerte contra todos los puertorriqueños”.
De ahí saca el título del libro.
-El título da la idea, por las palabras de Riggs, de cuál era la actitud del gobierno de Estados Unidos hacia los puertorriqueños. Podían matar a la gente a la luz del día y sin disimulo. Así fue con la Masacre de Ponce, que en los periódicos estadounidenses, como el New York Times, inicialmente se reportó como si se hubiese tratado de un motín y alegó que la Policía actuó en defensa propia.
Ha sorprendido que directamente atribuye eso a un mozo que estuvo allí en la reunión entre Albizu Campos y Riggs.
-Nunca quiso dar su nombre, pero hay uno que se hacía llamar 1717.
Pero, no se trató de algo apócrifo. Es una historia que se reportó y se dio a conocer también por fuentes múltiples, incluso Laura Meneses, Marisa Rosado y Federico Ribes Tovar. El Imparcial reportó sobre la reunión. Todo indica que tras rechazar Albizu Campos la oferta, algo parecido se le ofreció a Luis Muñoz Marín.
Pero tarda varios años más Muñoz Marín en dejar a un lado su ideal de independencia. ¿Cuál es su evaluación sobre la figura de Luis Muñoz Marín?
-Estoy consciente de que su cambio empieza en 1943. No hago una evaluación de Muñoz Marín. Me limito a presentar hechos, sin imponer mi perspectiva personal. Presento hechos irrefutables.
Divulga un documento -quizá por vez primera en una publicación- en el que el FBI describe a Muñoz Marín como adicto al opio. Teoriza que ese documento el FBI lo usó para controlar a Muñoz Marín.
-Ese documento es un informe que sale de las carpetas del FBI, que curiosamente estuvo publicado por un tiempo en internet y luego desapareció. No lo he visto en ningún otro libro.
¿Cree que Muñoz Marín era adicto al opio? En esas carpetas del FBI y de la Policía de Puerto Rico hubo también muchas exageraciones y falsedades.
-En mi mente no hay ningún debate. En su misma autobiografía Memorias, describe una reunión en 1932, a principios de su regreso a Puerto Rico, en el que dice que ya había un rumor sobre ese hábito personal de él. En su libro lo niega. Pero, en otra parte de las carpetas lo identifican como ‘el moto de Isla Verde’. Había un reconocimiento general de que tenía ese problema (de adicción al opio). Sé que es algo controversial.
Hay un personaje en la historia que usted ubica como un verdadero rufián. ¿Qué representó Charles Herbert Allen, el primer gobernador civil de Puerto Rico, bajo la bandera estadounidense?

Dos guerras: Vietnam y Wall Street

Imágen del film (Pelotón ), Platoon.
Por: Miguel Torres

Oliver Stone, nacido en 1946, es de la generación que conoció y sufrió la guerra de Viet Nam. Stone la vivió en carne propia, se alistó como voluntario en el ejército norteamericano en 1967, por su valor en el combate fue condecorado con “El Corazón Púrpura”.
Stone contó esta experiencia en su filme “Platoon” (Pelotón). En este filme, amargo y realista, el protagonista es testigo de primera mano, se ve el fruto de un artista sincero que constata con sus propios ojos lo que sucedía en Viet Nam.
El filme tiene varias secuencias antológicas: el joven recluta llega a un campamento donde un grupo de soldados negros están trabajando en los abastecimientos. Extrañados de ver a un soldado tan joven y blanco, le hacen varias preguntas, y cuando el recluta confiesa que se alistó voluntario, risas, carcajadas y bromas que le ponen en ridículo, lo acompañan.
En otra secuencia se ve a estos mismos soldados, sus compañeros, que lo invitan a relajarse estilo Viet Nam. Se trata de una especie de rincón oculto donde fuman opio y cualquier otra clase de droga. Aquel ejército es cualquier cosa, menos una fuerza combativa motivada para enfrentar una guerra justa.
Una historia desgarradora la narra en otra obra: “Nacido el 4 de julio”, que protagoniza Tom Cruise, quien encarna a un soldado que regresa invalido de la guerra con profunda rabia y rencor. Esta es la época en que los jóvenes condecorados lanzaban sus medallas contra el edificio del Pentágono, la Casa Blanca y otros lugares emblemáticos.
Pero la carrera de Oliver Stone apenas comenzaba. Originario de Nueva York, hijo único, con un padre corredor de bolsas, emprende un nuevo proyecto que es ya un clásico: “Wall Street”. Iniciaba la época en que el capital financiero dominaba los mercados. Fue protagonizada por Charlie Sheen y Michael Douglas. Sheen representa la generación ambiciosa que trata de entrar en el mundo de Wall Street. Se vale de su padre, Martin Sheen para obtener un costoso regalo que ofrecer al todo poderoso Michael Douglas. Éste conoce al insaciable joven y lo maneja ofreciéndole apartamentos costosos y una mujer de esas que transitan por esos mundos.
Pero Sheen no tiene la habilidad de su patrón, es detectado por la policía y en una secuencia tremenda lo sacan preso de la oficina bajo la mirada de todos sus compañeros de trabajo. La policía le propone un trato, llevar un micrófono oculto para desenmascarar el personaje que interpreta Michael Douglas. Ambos personajes van a la cárcel, pero como era de esperar el más conectado con el sistema, Michael Douglas, sale antes.
En una película posterior “El dinero nunca duerme” se reencuentran ambos personajes, más viejos y buscando nuevos negocios. Es la continuación de la original “Wall Street” aunque no con el mismo éxito.
Hay que mencionar que Stone ha incursionado muchas veces en el cine puramente político como “JFK”, biografía de John Kennedy, interpretada por Kevin Costner. En la actualidad se encuentra preparando un filme sobre Edward Snowden, quien, siendo de una generación más joven, y en otro ámbito, contribuye a hacer entender este mundo de hoy en el que no todos los cineastas se atreven a abordar.
Stone es autor de la serie documental televisiva, “La historia no contada de los Estados Unidos”. Sin dudas, le quedan muchas obras por hacer y muchos secretos por develar.

lunes, 15 de junio de 2015

Prestigioso coro de Estados Unidos se presenta hoy en La Habana (+ Video)

Young Men's EnsembleYoung Men’s Ensemble, un prestigioso coro de Estados Unidos, se presentará hoy junto a la Cantoría Coralillo, de Cuba, en la Casa de las Américas de La Habana, donde iniciarán un grupo de conciertos con agrupaciones corales del país caribeño hasta el próximo 21 de junio.
Al frente de la institución estadounidense estará el tenor, director y maestro de canto Steven Kronauer, entrenado en la Ópera Estatal de Baviera en Múnich, Alemania, y presidente en funciones del departamento de voz de la Universidad de California en Santa Bárbara.
Kronauer ha sido profesor en diversos centros de prestigio dentro de Estados Unidos y Alemania, como la Universidad de Múnich, y obtuvo un doctorado en la Universidad de California en Los Ángeles.
Los integrantes del Young Men’s Ensemble ofrecerán un taller mañana de conjunto con la Camerata Vocal Sine Nomine, agrupación cubana masculina que atesora una amplia trayectoria artística y ha ganado dos veces del Premio Cubadisco en la categoría de música coral.
Según un comunicado del Centro Nacional de Música de Concierto, el conjunto norteamericano suele propiciar un foro para que los niños puedan aprender más sobre el desarrollo saludable de sus voces.
El Young Men’s Ensemble es uno de los seis conjuntos formales del Coro de Niños de Los Ángeles, cuyos integrantes pasan un promedio de dos años de formación con cada coro, en función de su nivel de preparación musical.
(Con información de Prensa Latina)