Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2015

Con o sin bloqueo el Mariel será el principal centro logístico y de trasbordo para Centroamérica y el Caribe (+ Fotos y Video)

Zona Especial de Desarrollo Mariel. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Zona Especial de Desarrollo Mariel. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Tras casi año y medio de operaciones, la terminal de contenedores TC Mariel afianza su paso por convertirse en el principal centro logístico y de trasbordo para Centroamérica y el Caribe, con o sin el bloqueo estadounidense a Cuba.
En recorrido por la Zona Especial de Desarrollo Mariel y su terminal portuaria, un equipo de la AIN pudo constatar que ya TC Mariel asimila una capacidad de 250 mil contenedores de 20 pies (TEUs), relativa a todo el tráfico que recibía la instalación portuaria de La Habana –abocada ahora a fines turísticos-.
El traspaso total de las operaciones constituyó precisamente una de las tareas fundamentales que asumió la terminal en 2014, cumplimentada con éxito, según comentó a la AIN José Leonardo Sosa, vicepresidente de Almacenes Universales.
Además del tráfico doméstico de contenedores que ya asimila el enclave, Sosa aseguró que realizan pequeñas operaciones de trasbordo buque a buque, actividad con mayores potencialidades para desarrollar en la terminal por el parque de última generación instalado.
Añadió que en ese primer año de funcionamiento, también se concentraron en capacitar a los cerca de 300 técnicos y profesionales que trabajan actualmente en la plataforma, elemento determinante para alcanzar los rendimientos previstos.
Resultado igualmente de intensas labores durante el período, fue culminar el patio ferroviario de 600 metros de longitud con cuatro carriles, que posibilitó el enlace de TC Mariel con la red ferroviaria nacional, y así optimizar recursos en la distribución de cargas y pasajeros, apuntó el directivo.
Las obras de dragado en el canal de entrada del Mariel continúan para ampliar el calado, y -según Sosa- poder recibir a finales de junio próximo embarcaciones de la generación Panamax, y a inicios de 2016, los post-Panamax, capaces de transportar 12 500 TEUs, carga cuatro veces superiores a lo que asimilaba el puerto de La Habana.
Con capital totalmente cubano, TC Mariel es propiedad de la estatal Almacenes Universales y administrada por el grupo PSA Internacional (Autoridad Portuaria de Singapur), uno de los líderes en operaciones portuarias y primero en labores de trasbordo a nivel mundial.
Durante la visita a la rada, la AIN pudo confirmar también el buen estado de los modernos equipos instalados en el patio portuario para recepcionar hasta 822 mil TEUs al año; entre estos, destacan cuatro grúas pórticas STS, otras 12 RTG sobre neumáticos y 22 cuñas tractoras.
Mariel constituye desde ya foco de atención para empresarios del mundo, y sobre todo ante las oportunidades que ofrecerán la futura ampliación del canal de Panamá y la construcción del nicaragüense.
Según las proyecciones, en escenarios como esos, el muelle podría extenderse hasta dos mil 400 metros lineales y ampliar su parque tecnológico para procesar una capacidad de tres millones de TEUs al año, lo que permitiría responder a la actividad de trasbordo en la región.
Inaugurada oficialmente en enero de 2014 por los presidentes de Cuba y Brasil, Raúl Castro y Dilma Rousseff, la moderna instalación resulta clara muestra de cuánto puede aportar la cooperación regional en beneficio del desarrollo económico y social de los pueblos.
Este será uno de los mensajes que defenderá la Isla en la venidera VII Cumbre de las Américas, en Panamá, un evento al que asistirá por vez primera como resultado del sólido y unánime consenso de América Latina y el Caribe.

domingo, 4 de mayo de 2014

Falacias neoliberales

Entre sus propuestas de desregulación, el neoliberalismo puso fuerte énfasis en la de “flexibilización laboral”. Por detrás de esa palabra atrayente –así como la de “informalización”– lo que esconden es la precarización de las relaciones de trabajo, es el trabajo sin contrato.
Esta fue una de las trasformaciones más importantes del neoliberalismo. Junto a ella, promovió la desaparición de las temáticas del mundo del trabajo. El alza del desempleo y del trabajo precarizado son justificados por lo que llaman “desempleo tecnológico”, alegando que la tecnología necesita menos mano de obra, produciendo más con menos trabajadores, dados los aumentos de productividad.
Se plantea al trabajador la disyuntiva de seguir empleado, pero bajando la productividad y la competitividad de la empresa y del mismo país o salir del mercado para mejorar su calificación y retornar después. En verdad que no hay tal “desempleo tecnológico”.
Cuando hay aumento de productividad, significa que se puede producir la misma mercancía en menos tiempo, pongamos la mitad del tiempo. No se deduce inmediatamente de ahí que se deba expulsar trabajadores. Hay tres alternativas: o se produce el doble de la misma mercancía y se mantiene a todos los trabajadores empleados o se produce la misma cantidad de mercancías y se disminuye la jornada de trabajo a la mitad. O lo que suele ocurrir: se sigue produciendo la misma cantidad de mercancías y se echa a la mitad de los trabajadores.
No es la tecnología la que echa a los trabajadores. Es la lucha de clases, es quien se apropia del desarrollo tecnológico, que puede servir sea para disminuir la jornada de trabajo o para aumentar las ganancias de los empresarios.
Cuando se inventó la luz eléctrica, la primera consecuencia no fue mejorar el bienestar en los hogares, sino la introducción de la jornada nocturna de trabajo. La culpa no la tuvo Thomas Edison, sino la apropiación de ese invento para extender la jornada y la superexplotación de los trabajadores.
Desde que se hizo la crítica del paradigma de la centralidad del trabajo, como visión reduccionista respecto de las otras contradicciones, se ha impuesto una tendencia opuesta, la de hacer del trabajo una actividad menor, sin trascendencia. Justo cuando más gente que nunca vive de su trabajo. De actividades heterogéneas, diversificadas, a menudo con el mismo trabajador en varios empleos a la vez. Pero trabajan hombres y mujeres, jóvenes y niños, blancos y negros; todos o casi todos viven de su trabajo.
Sin embargo, el tema del trabajo casi ha desaparecido. Incluso en el pensamiento social, donde la sociología del trabajo pasó, en pocas décadas, de las ramas más buscadas a una entre otras. Los medios invisibilizan la actividad que ocupa a más gente en el mundo: la actividad laboral. Como si la tecnología hubiera reducido el trabajo a una actividad virtual, sin esfuerzo físico, sin desgaste de energías, sin la superexplotación de jornadas agotadoras e interminables.
Encima intentan hacer pasar el 1º de mayo como Día del Trabajo y no del Trabajador.
(Tomado de Página 12, Argentina)